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Lamentamos el fallecimiento de Pedro Campoy Torrente

Con la máxima tristeza escribimos este comunicado para informar que recientemente nuestro querido compañero Pedro Campoy Torrente ha fallecido debido a un problema cardiaco. Como todos sabéis, Pedro, reciente Doctor en Criminología por la Universidad de Málaga, era un activo fundamental de la criminología española, una de las personas más importantes de la FACE y con gran implicación en la creación del Colegio de Criminólogos de Cataluña y en ANDACRIM.

Como también sabéis, Pedro estaba casado con nuestra querida compañera María Contreras, investigadora Margarita Salas en la Universidad Pompeu Fabra, a quien queremos transmitir toda nuestra tristeza, nuestro cariño y todo el apoyo posible. Somos muchos los que sentimos una inmensa pena hoy por la marcha de una buenísima persona, de un hombre de gran corazón enamorado de su mujer y sus hijas, de la Criminología y de sus amigos; que son muchos y que le echaremos de menos.

Un fuerte abrazo a toda la familia criminológica española de parte de vuestra SEIC.

[Abrir obituario escrito por Abel González]

La SEIC recibe premio Profesionalidad y Compromiso de la Fundación Diagrama

La Sociedad Española de Investigación Criminológica (SEIC) ha sido galardonada con uno de los Premios Profesionalidad y Compromiso 2021 de la Fundación Diagrama. Estos premios reconocen a entidades y profesionales que han desempeñado y desempeñan un papel fundamental en la construcción de una sociedad más justa, igualitaria y comprometida.

El premio fue entregado por Francisco Legaz Cervantes, presidente de Fundación Diagrama, a través de un evento online realizado el 23 de diciembre de 2021. Asimismo, Fernando Miró Llinares, presidente de la SEIC, recibió el premio y pronunció el siguiente discurso de agradecimiento en nombre de todos los miembros de la entidad:

Tal como se especifica en la resolución de los Premios Profesionalidad y Compromiso, la SEIC recibe este premio «por impulsar a lo largo de las últimas décadas la investigación criminológica, tanto en el ámbito académico como en el institucional, fomentando y reforzando su desarrollo y reconocimiento en nuestra sociedad desde un punto de vista científico, y despertando el interés y la vocación de la juventud a la hora de escoger su futuro laboral».

La Fundación Diagrama Intervención Psicosocial es una entidad sin ánimo de lucro que trabaja desde 1991 en la atención de las necesidades de personas vulnerables o en dificultad social. La misión de esta entidad es promover y desarrollar centros, servicios, programas e investigaciones destinados a la prevención y al tratamiento e integración de todas aquellas personas que se encuentren en dificultad o riesgo social, en especial niños, jóvenes, familias, mujeres y personas en situación de dependencia.

José Cid recibe el Premio Nacional de Criminología Rafael Salillas

El pasado 25 de noviembre, en el marco del XIII Congreso Español de Criminología celebrado en la Universidad de Sevilla, la Sociedad Española de Investigación Criminológica otorgó a José Cid Moliné el Premio Nacional de Criminología Rafael Salillas. Este premio reconoce la labor realizada por criminólogos de reconocido prestigio durante su carrera científica, valorándose tanto las aportaciones científicas del galardonado como la influencia y la trascendencia de su obra.

José Cid Moliné fue uno de los primeros científicos españoles que apostaron por consagrar su carrera investigadora a la investigación científica en Criminología. José Cid se doctoró en la Universidad Autónoma de Barcelona, y desde entonces se ha dedicado al estudio de la Criminología, como atestigua su interés en las penas alternativas a la prisión (en especial sus obras sobre la multa y la suspensión de la pena de prisión o probation) o su más reciente interés por conocer los procesos de desistimiento de la delincuencia.

José Cid Moliné ha sido investigador principal en 12 proyectos de investigación y ha participado en otros 8 proyectos, 2 de ellos internacionales. Es autor de 8 libros, 26 artículos de revista y 14 capítulos de libro. Ha dirigido 3 tesis doctorales y ha sido investigador visitante en varias ocasiones en el Instituto de Criminología de la Universidad de Cambridge, en la Universidad de Bolonia y en la London School of Economics and Political Science.

A lo largo de su carrera investigadora son muchos los temas que ha abordado, pero destacan tres grandes líneas de trabajo.

  1. En primer lugar, es un gran conocedor de la historia del pensamiento criminológico y de las teorías de la criminalidad. De hecho, es coautor, junto con la profesora Larrauri, del libro “Teorías criminológicas”, uno de los pocos libros sobre teorías que se ha publicado en España.
  2. En segundo lugar, destacamos sus investigaciones sobre el uso de las alternativas a la prisión. Ha sido coautor de dos obras clave para conocer y entender la implementación de las alternativas en España: Cid y Larrauri (1997), «Penas alternativas a la prisión», Ed. Bosch; Cid y Larrauri (2002), «Jueces penales y penas en España», Ed.Tirant lo Blanch. Sus análisis en investigaciones empíricas sobre la suspensión de la pena y la libertad condicional han permitido conocer cuál es el uso que se hace en España de la prisión y en qué medida se adecúa a la política criminal europea, poniendo de manifiesto la necesidad de que el sistema penal español reduzca el uso de la prisión y normalice el uso de las penas alternativas.
  3. La tercera y última gran línea de investigación que ha tratado el profesor Cid deviene de su profunda adscripción al modelo rehabilitador como filosofía de castigo. A partir de 2009, cuando el modelo correccional dominante se centraba en los factores de riesgo de la reincidencia y pecaba de cierto desinterés en las personas, el profesor Cid orientó su investigación hacia los procesos implicados en el desistimiento y en la reinserción. En este ámbito el profesor Cid y su equipo han obtenido hallazgos muy relevantes respecto al papel de la familia en los procesos de desistimiento y el abandono de la delincuencia, así como sobre el rol de las mentorías en estos procesos. Esto ha dado lugar a un ambicioso y relevante proyecto de transferencia, titulado «De la prisión a la comunidad», que ha elaborado junto con el profesor Antonio Andrés Pueyo, proyecto que es un referente en España sobre la atención postpenitenciaria.

Más allá del innegable valor de su carrera investigadora en el ámbito criminológico, nos gustaría destacar también el compromiso que ha tenido el profesor Cid con la promoción de la Criminología en España, y en particular con la SEIC, de la que es socio fundador y miembro activo desde su inicio. A modo de ejemplo se podría señalar que ha participado en todas las reuniones, sesiones y comisiones que se han desarrollado en España para promover los estudios universitarios de Criminología, contribuyendo y participando muy activamente en todas las actividades que la SEIC ha llevado a cabo para reivindicar un área de conocimiento de Criminología.

Además del Premio Nacional de Criminología Rafael Salillas, la SEIC también otorgo otros dos premios en el marco de XIII Congreso Español de Criminología. Adrián Jiménez, profesor y doctorando en la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir, recibió el Premio a la Promoción de Investigadores Noveles por su trabajo “El delincuente en busca de sentido. El papel de la dimensión existencial en la carrera delictiva”.

El Premio SEIC a Estudiantes de Criminología se entregó a Elena Bazaga, de la Universidad de Málaga, por su trabajo “El acoso escolar y las habilidades sociales: un estudio empírico en la Axarquía Malagueña en 2021”, y a Sandra Màrquez, de la Universitat de Barcelona, por su trabajo “Las medidas penales alternativas: ¿previenen delitos? Revisión bibliográfica y estudio criminológico de la eficacia de las medidas penales alternativas aplicadas en Cataluña entre 2006 y 2019”.

El progreso de la criminología cuantitativa en España

David Buil-Gil y Jose Pina-Sánchez

Coordinadores del Grupo de Trabajo en Criminología Cuantitativa de la SEIC

Las fuentes de datos sobre crimen y criminalidad se multiplican a nivel internacional, y la innovación en sistemas informáticos y programas estadísticos permite un procesamiento cada vez más rápido y eficiente de los datos. Sin embargo, para dar sentido a las múltiples fuentes de datos y continuar empujando el avance en las explicaciones de las causas y distribución del crimen, los conocimientos especializados en metodología cuantitativa son esenciales. El uso de estos métodos nos permite recoger, procesar y analizar nuevas formas de datos con los que explorar una multitud de preguntas de investigación relacionadas con: las causas de la desviación, la victimización, los mecanismos de control del delito, los patrones espaciales y temporales del crimen, la desistencia de la conducta delictiva, las decisiones policiales y judiciales, las percepciones sobre la delincuencia; en resumen, una larga lista de temas de interés criminológico.

Con el fin de crear un espacio donde los criminólogos especializados en análisis cuantitativo puedan encontrarse, compartir, debatir y avanzar, se creó en septiembre de 2019 el Grupo de Trabajo en Criminología Cuantitativa de la Sociedad Española de Investigación Criminológica. Desde entonces, 29 criminólogos repartidos por 20 instituciones a lo largo de seis países líderes en la disciplina se han incorporado al Grupo de Trabajo. Después de tener una primera reunión de trabajo en septiembre de 2020, el Grupo decidió organizar un número especial sobre “Fuentes de datos para la investigación de la delincuencia en España” en la Revista Española de Investigación Criminológica, el cual está editado por Antonia Linde y Lucía Summers. Además, el Grupo ha creado un canal de Teams para facilitar la comunicación entre los miembros y planea organizar distintas mesas de debate en el marco del próximo Congreso Español de Criminología.

Logo del Grupo en Criminología Cuantitativa

Si bien el Grupo de Trabajo ha servido de incentivo para algunas actividades colaborativas, lo cierto es que la criminología cuantitativa en España progresa y avanza sin necesidad de apoyos adicionales. Durante los últimos meses, los miembros del Grupo han contribuido a un amplio número de importantes publicaciones y avances en el campo de la criminología cuantitativa. A continuación resumimos algunas de las principales contribuciones de los miembros del Grupo de Trabajo.

En el ámbito de las encuestas de victimización y su tratamiento estadístico, Manuel Caro Cabrera y Federico Pozo Cuevas, junto a otros compañeros, han publicado un cuaderno metodológico sobre “Encuestas de seguridad ciudadana”, el cual está editado por el Centro de Investigaciones Sociológicas. El libro ofrece un compendio de definiciones operativas, medidas y estrategias de análisis de la victimización, el miedo al delito, la confianza en la justicia y las actitudes hacia el castigo penal en España, y describe las bases conceptuales y metodológicas para un procesamiento riguroso de los datos sobre seguridad ciudadana. También vinculado al uso y análisis de datos de encuestas de victimización, Cristina Sobrino, junto a otros compañeros, ha editado la obra colectiva “30 años de la Encuesta de Victimización del Área Metropolitana de Barcelona. Vigencia y uso de las encuestas de seguridad en las metrópolis”, en la que se celebra el aniversario de la EVAMB presentando los principales avances en el uso de las encuestas de victimización en distintos países del mundo, tendencias observadas, y su aplicación en el diseño de políticas públicas de seguridad. En esta obra colectiva también contribuyeron otros miembros del Grupo como Antonia Linde y Sebastián Acevedo Valenzuela.

Cuestiones vinculadas a la medición del crimen y la victimización a través de encuestas, así como los distintos tipos de muestreo utilizados en encuestas de victimización, métodos mixtos, y otros temas, se abordan en profundidad en el libro “Metodología de investigación en criminología” publicado por la editorial Tirant lo Blanch y editado por Raquel Bartolomé y otras compañeras. En este libro también contribuyen otros miembros de nuestro Grupo de Trabajo como Juanjo Medina. Recientemente, Lorena Molnar y otros compañeros han publicado la Sexta Edición del “European Sourcebook of Crime and Criminal Justice Statistics”, que recopila y sistematiza datos comparados recogidos por policía, fiscalía, juzgados, prisiones, libertad condicional y encuestas en más de 40 países de Europa, siendo una de las principales fuentes de información sobre criminalidad comparada en el continente. El proyecto “Re-Counting Crime” financiado por el Gobierno del Reino Unido, en el que José Pina-Sánchez, David Buil-Gil y otros compañeros están involucrados, trata de analizar los distintos errores de medición que afectan a los datos de delincuencia y su distribución espacial (artículo en la Journal of Experimental Criminology), estudia cómo éstos afectan los modelos estadísticos que utilizan datos sobre delincuencia (‘preprint’ publicado en SocArXiv) y aplica metodologías novedosas que puedan corregir el sesgo en las estimaciones de delincuencia en áreas geográficas.

Asimismo, los miembros del Grupo también han contribuido a una variedad de áreas sustantivas de interés en criminología por medio de la aplicación de metodologías cuantitativas. Una de las áreas en la que nuestros miembros han contribuido en mayor medida es el estudio de la distribución espacial y temporal del crimen, y sus predictores situacionales. Alexander Trinidad, Laura Vozmediano y otros compañeros publicaron en Crime & Delinquency un estudio sobre el camino hacia el delito (o ‘journey-to-crime’ en inglés) que siguen los delincuentes juveniles en el País Vasco, y los factores situacionales que se asocian a ello, encontrando que las personas infractoras recorren distancias cortas, y la presencia de instalaciones deportivas y centros comerciales están asociados con una menor distancia recorrida. Lucía Summers, en un estudio publicado en 2020 en Crime Science junto a otra compañera, estudió si la distancia geográfica entre los intentos de homicidio y los servicios de urgencias en Londres sirve para predecir la mortalidad del delito (letal o no letal), encontrando que mientras que la distancia física no tiene capacidad explicativa, el tiempo que se tarda en llamar a los servicios de emergencias sí que influye en el desenlace. También Lucía Summers, esta vez junto a otro compañero, publicó en la European Journal of Criminology un estudio en el que observaron indicios que la delincuencia descendió en una zona de Castelldefels después del cierre de varios macro-prostíbulos. Alejandro Giménez-Santana y otros compañeros publicaron en la revista International Journal of Drug Policy un artículo analizando si el contexto geográfico urbano o rural influencia la relación entre la presencia de ciertos elementos ambientales y el riesgo de sobredosis por consumo de opiáceos en los Estados Unidos, encontrando que mientras que en zonas rurales las paradas de bus y escuelas públicas se asocian al número de sobredosis, en las zonas urbanas esto se asocia a la presencia de centros de tratamiento de adicciones, hogares de transición, locales de préstamos exprés y locales de venda de alcohol.

Otros temas en los que los miembros del grupo han aplicado métodos cuantitativos son la evaluación del efecto de la justicia procedimental en las percepciones de legitimidad policial y el rol mediador del clima escolar en la violencia escolar. Jose Pina-Sánchez, en colaboración con otro compañero, utilizó datos de una encuesta longitudinal sobre delincuentes juveniles estadounidenses para explorar la presencia de efectos de confusión y causalidad reversa en las percepciones de justicia procedimental y legitimidad policial. Los autores demostraron que, en el caso de la encuesta utilizada, la relación entre justicia procedimental y legitimidad es espuria (artículo publicado en Law & Human Behavior). David Montero-Montero y Belén Martínez-Ferrer, junto a otros compañeros, han publicado recientemente un artículo en International Journal of Environmental Research & Public Health en el que se destaca la importancia del rol del profesorado como agente mediador entre el clima escolar y la violencia en las aulas.

Varios miembros del grupo también han utilizado métodos cuantitativos de investigación en criminología para analizar temas sociales de actualidad como las protestas recientes por la muerte de personas negras a manos de policías blancos en Estados Unidos, o los efectos del COVID en la delincuencia. Martí Rovira y otro compañero han publicado recientemente un artículo en la Journal of Experimental Criminology en el que utilizan ‘audit test’ para investigar si las actitudes sociales de rechazo contra la policía incrementan tras las protestas por la muerte de personas negras a manos de la policía, concluyendo que no se encuentra evidencia de que los expolicías sean discriminados en el mercado laboral. Steven Kemp, David Buil-Gil, Asier Moneva y Fernando Miró-Llinares, junto a otros compañeros, han publicado dos artículos en la European Societies y SocArXiv analizando los efectos del coronavirus en la cibercriminalidad detectada por la policía en el Reino Unido, en los que observaron incrementos significativos de la criminalidad ciber-dependiente y varios tipos de fraude facilitados por internet.

El feminismo es crucial para el avance de la Criminología

Marina Bartolomé Valenzuela

Investigadora predoctoral

Grupo de Investigación en Victimización Infantil y Adolescente (GReVIA)

Universidad de Barcelona

Durante muchos meses he repetido la frase de “el feminismo es crucial para el avance de la Criminología” a todo el que quisiera escucharme. La verdad es que poca gente ha querido profundizar en el tema. Es cierto, sin embargo, que la frase en sí misma no significa absolutamente nada.

El problema de esta afirmación es que al feminismo se le han dado infinitas interpretaciones durante años, llegando a considerar prácticas feministas algunas decisiones que reforzaban aún más la desigualdad de poder entre hombres y mujeres.

Un ejemplo de esto lo encontramos en la diferencia entre las sentencias que reciben hombres y mujeres ante la justicia. Muchas de las investigaciones realizadas hasta la fecha (Covington y Bloom, 2003; Fernando Rodríguez, Curry y Lee, 2006) coinciden en concluir que los hombres reciben una penalización superior a las mujeres habiendo cometido el mismo delito con exactamente los mismos agravantes.

Una visión reduccionista de este fenómeno podría concluir que las mujeres salimos ventajosas de esta discriminación. Sin embargo, veámoslo de otra forma: para poder abusar, agredir, dañar, menoscabar o dominar (en definitiva, para poder cometer un crimen) se necesita un ingrediente importante – ajeno al delito en sí mismo. Y es el mismo que se necesita para gobernar un país, para cobrar un buen suelto, para ser tratada con respeto, para ser ascendida, para ser escuchada; se necesita poder.

Los mismos artículos que ponen en evidencia estas diferencias también coinciden en concluir que es posible que la decisión final de la sentencia se vea influenciada por una percepción de la mujer como sujeto débil e incapaz de dañar. Es decir, es probable que sea la cultura y el pensamiento patriarcal los que, en esta situación concreta, ofrezca una aparente situación de ventaja a la mujer delincuente frente al hombre[1].

Esta visión cae en el mismo error que el discurso de las personas que pretenden alejar el feminismo de la academia, considerando al movimiento feminista como una “ideología” y, por lo tanto, contrario a los principios objetivables que deberían regir una investigación científica. Su postura es clara: si el feminismo es una corriente ideológica, entonces desde el feminismo seremos incapaces de realizar una investigación criminológica objetiva que consiga plasmar la realidad de la sociedad tal y como es.  

Sin embargo, el feminismo no es una ideología. Entre muchas de las aportaciones que ha hecho a la Criminología, una de las más importantes es el uso del género como categoría analítica. La perspectiva de género nos ayuda a entender la realidad social porque se aleja de la concepción simplista y errónea que el feminismo se sustenta en las diferencias dicotómicas de hombre/mujer.

Es precisamente la perspectiva de género lo que lleva a la academia a concluir que no se trata de dar ventaja a la mujer por encima del hombre a la hora de juzgar los actos que ha cometido, sino que son los prejuicios respecto al género del delincuente los que durante años han alimentado una imagen de debilidad de la mujer (y de agresividad y poder del hombre) que, inevitablemente, se han visto reflejados en las sentencias judiciales[2]

Así pues, la perspectiva de género es una herramienta transversal que nos permite ir mucho más allá del caso concreto, del individuo, del delito. La perspectiva de género permitirá a la Criminología ampliar el conocimiento sobre el crimen de forma que se tengan en cuenta elementos históricos, culturales y sociales que nunca antes se habían tenido en cuenta. Nos ayudará a entender la realidad del crimen en toda su complejidad.

O, en otras palabras, el feminismo es crucial para el avance de la criminología.

Referencias

Covington, S. S., y Bloom, B. E. (2003). Gendered justice: Women in the criminal justice system. En B. Bloom (Ed.), Gendered justice: Addressing female offenders (pp. 3-23). Durham: Carolina Academic Press.

Fernando Rodriguez, S., Curry, T. R., y Lee, G. (2006). Gender differences in criminal sentencing: Do effects vary across violent, property, and drug offenses? Social Science Quarterly87(2), 318-339. https://doi.org/10.1111/j.1540-6237.2006.00383.x

Fontes, L. A. (2007). Sin vergüenza: Addressing shame with Latino victims of child sexual abuse and their families. Journal of Child Sexual Abuse16(1), 61-83. https://doi.org/10.1300/j070v16n01_04

Hlavka, H. R. (2017). Speaking of stigma and the silence of shame: Young men and sexual victimization. Men and Masculinities20(4), 482-505. https://doi.org/10.1177/1097184X16652656

Javaid, A. (2016). Male rape, stereotypes, and unmet needs: Hindering recovery, perpetuating silence. Violence and Gender3(1), 7-13. https://doi.org/10.1089/vio.2015.0039

Stemple, L., & Meyer, I. H. (2014). The sexual victimization of men in America: New data challenge old assumptions. American Journal of Public Health104(6), e19-e26. https://dx.doi.org/10.2105%2FAJPH.2014.301946


[1] Existe también otra línea teórica según la cual el sistema procesal se ha desarrollado en base a las características del hombre y, por lo tanto, el proceso en sí mismo es injusto con las mujeres. No he querido alargarme más en este punto para mantener un formato conciso. En cualquier caso, os ruego que toméis este ejemplo como un caso ilustrativo de las ideas que aquí se exponen.

[2] Otros ejemplos de este mismo fenómeno son a) la poca visibilidad social de los hombres víctimas de abusos y agresiones sexuales (ya sea por parte de un hombre o de una mujer); b) la ausencia de organismos o entidades especialmente dedicadas al tratamiento de hombres víctimas de agresiones sexuales; c) el hecho que para algunas mujeres la consecuencia principal del abuso sea la culpa mientras que los hombres reportan índices más elevados de vergüenza; y d) la dificultad para muchos hombres víctimas de abuso de revelar el mismo (Hlavka, 2017; Javaid, 2016; Stemple y Meyer, 2014; Fontes, 2007).